domingo, 21 de enero de 2018

Foro China-CELAC: una oportunidad para América Latina y el Caribe

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

Las convenciones han permitido organizar el tiempo a partir de los períodos de duración de los fenómenos naturales: el día y la noche, las estaciones y el tiempo de traslación de la tierra alrededor del sol, así como también de conformidades religiosas, así tenemos días, semanas, meses y años. Esto conduce a la equivoca idea de que estas convenciones pueden establecer parámetros de comportamientos sociales o políticos: se dice “este año ocurrirá esto o lo otro”, sin embargo, la realidad es que estos acuerdos modulan ciertas conductas y procedimientos, pero no los determinan ni los deciden. Esta reflexión, viene a cuenta de que siempre que comienza un nuevo año se elucubra respecto de que podría ocurrir durante el mismo, lo cual siendo valedero, no necesariamente señala con certeza lo que habrá de suceder, toda vez que los procesos políticos y sociales son continuos, dialécticos y dependen de las condiciones objetivas y subjetivas en que transcurren, no de plazos creados artificialmente.



Es así que el mapa político mundial no necesariamente se modifica en ciclos anuales, en esa medida genera muchas mayores certezas estudiar cuáles son las tendencias en la situación internacional, en ese sentido veo difícil que se produzcan cambios trascendentes en 2018 en comparación con 2017, si se considera que las directrices del poder global no sufrirán grandes variaciones durante el año que comienza.

La dicotomía principal seguirá siendo aquella que existe entre la guerra y la paz. Las acciones de política exterior de Estados Unidos que se orientan a favor del conflicto y la guerra, se han acentuado desde la llegada al poder de Donald Trump: incremento de su actividad agresiva en la península coreana, reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, amenazas de revertir el acuerdo nuclear con Irán, apoyo irrestricto y ciego a Arabia Saudita en el desarrollo de su guerra genocida en Yemen, incremento del gasto militar, fortalecimiento de la OTAN, intimidaciones a Cuba y Venezuela, escalamiento de la tensión con Rusia y aumento de la presencia militar en el mar Meridional de China,  al mismo tiempo que incentiva los conflictos en esa región. El mapa político de 2018 se dibujará dependiendo en gran medida de la capacidad que tengan las fuerzas favorables a la paz, de impedir los designios bélicos, terroristas e intervencionistas de Estados Unidos.

Por su parte, la situación de América Latina y el Caribe está marcada desde hace algunos años, por una transformación de la correlación de fuerzas a favor de una regresión conservadora que está revirtiendo todos los avances que se habían logrado en materia social durante los primeros quince años del siglo, poniendo en entredicho la democracia electoral como modelo de gobierno, sobre todo cuando se pudo destituir ilegalmente a la presidenta Dilma Rousseff en Brasil y al presidente Fernando Lugo en Paraguay, organizar un golpe de Estado de Honduras en 2009 y que ahora ha visto como se impone un monstruoso fraude electoral o, la posibilidad que personas que han delinquido, -paradójicamente protegidos por la justicia- como Michael Temer, Mauricio Macri, Juan Manuel Santos, Enrique Peña Nieto y Sebastián Piñera accedan a la presidencia de sus países, todo ello influido y condicionado por esta situación de enaltecimiento del conflicto que permea al globo. De manera tal que la situación mundial está afectando negativamente a América Latina en un año 2018 en que definitivamente los eventos electorales pondrán a prueba la credibilidad en los sistemas democráticos electorales.

Es muy difícil responder en términos plurales a la pregunta de ¿qué se debe hacer para lograr una mayor presencia de América Latina y el Caribe en el escenario global?, porque su única posibilidad de participar con cierto protagonismo en el escenario global es a través de su concurrencia integrada. Ningún país de la región, ni siquiera Brasil por si solo, tiene capacidad de conseguir un espacio importante en el mundo. Lula compendió eso y llevó a Brasil a los BRICS y a utilizar la potencia de su economía para fomentar la integración regional y subregional. Eso fue favorecido por el impulso que le dio el comandante Hugo Chávez a este proceso, así como los gobiernos progresistas que estuvieron en el poder durante los primeros tres lustros de este siglo.

Las tendencias retrógradas que se han ido imponiendo en la región se han dedicado a torpedear este proceso, las oligarquías en el poder tienen un punto de vista más nacionalista -que les conduce a optar por la maximización de ganancias en una relación subordinada a Estados Unidos- que una tendencia integracionista apuntando a construir un polo de poder mundial. La potencia norteamericana ha conseguido aliados latinoamericanos para torpedear la integración de la región, que ha sido un objetivo de política exterior permanente de Estados Unidos desde hace casi 200 años.

En esa medida, América Latina y el Caribe como región no tiene ninguna posibilidad de tener “un puesto más importante en la administración global y el mapa político mundial”. Individualmente, los únicos países que podrían hacerlo: Brasil y México, no están en condiciones, uno por la profunda crisis económica que atraviesa y la carencia de credibilidad política de un gobierno que sólo tiene el apoyo de 5% de la población y que se puede sostener sólo por las triquiñuelas propias de la democracia electoral y el otro, México, entrampado en una relación de subordinación casi absoluta a Estados Unidos, que lo desprecia y humilla contantemente, sin capacidad para responder, también por la abrumadora falta de credibilidad en un sistema político corrupto y desprestigiado. La región tendrá todavía que transitar algunos años en los que debiera mostrar capacidad de revertir estas tendencias dañinas para sus sociedades antes de pensar en tener alguna participación protagónica en el ámbito global.

Para la región, la agenda política de integración de este año, comienza en Santiago de Chile con la realización entre el 19 y el 21 de enero de la II Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores del Foro CELAC-China con el tema “CELAC-China: Trabajando por más desarrollo, innovación y cooperación para nuestros pueblos”. América Latina como región no tiene una mirada similar respecto de su relación con China y en esa medida, no configura una opinión única sobre el tema, sin embargo esta instancia es una excelente oportunidad de incrementar los vínculos con una potencia que en sus lazos con la región no manifiesta actitudes hegemónicas, ni prácticas intervencionistas. 
Para algunos países de América Latina y el Caribe, China es un país amigo, otros, interesadamente dicen que lo es, mientras de forma velada la desprecian, sobre todo cuando necesitan exponer su lacayuna actitud de subordinación a Estados Unidos; para la mayoría, no es más que el socio comercial más importante, en algunos casos el único salvavidas para sus maltrechas economías. La contrariedad es que la mirada desde China es distinta, basada en su filosofía, su historia y sus preceptos de política exterior, todos los países con los que tienen relaciones son considerados “amigos”, independientemente de la opinión de la contraparte, su régimen político, orientación ideológica y tamaño de su economía.

Ninguna persona con mínimos conocimientos políticos podría concebir que Mauricio Macri haya felicitado a Xi Jinping por su reelección como secretario general del Partido Comunista de China durante el XIX Congreso de esa organización celebrado en octubre pasado, a través de una curiosa misiva escrita en primera persona, en la que trata al presidente chino como “amigo” y lo felicita en su nombre y el de su esposa (súper sic como diría Alfredo Jalife-Rahme). Pocas veces se había visto una expresión de oportunismo y cálculo político tan escandaloso en las relaciones internacionales. Esta carta es un “monumento” a la hipocresía y la doble cara de un sujeto que desprecia a los comunistas y a la democracia, pero no puede abstenerse de aceptar el papel y la importancia creciente de la República Popular China en el escenario global y su potencial económico en ascenso. Los gobiernos de derecha que repudian el curso político de China se han visto obligados a aceptar esa realidad a regañadientes, por la sencilla razón de que no tienen otra opción, dada la profundidad de la crisis económica mundial.

Por el contrario, los países amigos de China, valoran altamente el papel constructivo que está jugando en el sostenimiento de la paz mundial, la cooperación mutuamente ventajosa, basada en la ecuación ganar-ganar y su posición irrestricta de defensa de la justicia y el derecho internacional. Se aprecia la gran valía que tiene que China establezca relaciones amistosas de cooperación económica sin imposiciones de carácter político, económico o militar y tienen la esperanza de que juegue un papel más activo y protagónico en la gobernanza mundial y en la administración global, utilizando todo su potencial político y económico para evitar imposiciones de otras potencias a los países pequeños, ejerciendo sus fortalezas no solo en favor de su pueblo, también en favor de los pueblos del mundo.
sergioro07@hotmail.com

“Divide y reinarás”

Por Norma Estela Ferreyra:

En forma muy general y a grandes rasgos, vamos a recordar  cómo se organizaba social y políticamente el hombre, primitivo. Al principio, deambulaba de un lugar al otro hasta que se encontraba con alguien y ya no se separaban, porque entendieron que necesitaban estar juntos para defenderse, porque la naturaleza era un verdadero peligro. Si los hombres hubieran podido advertir a los demás, hubieran puesto un cartel colgando de un árbol que dijera. CUIDADO CON LA NATURALEZA.



Al comienzo, los seres humanos nos refugiábamos en cuevas y éramos nómades, hasta que un día comprendimos que debíamos afincarnos en un lugar para organizar mejor la defensa y sentirnos más seguros, tener un techo estable, procurar el alimento, el agua, etc.

 Cuando el hombre fue perdiendo el miedo, cambió de hábitos y comenzó a ver a la naturaleza como un todo , había estaciones, animales mansos que se podían criar y sirvieran de alimento, aprendió a  cultivar las semillas, a conocer las fases de la Luna, de las mareas, el tiempo de las siembras, del uso de las aguas, etc. Al progresar en capacidad y calidad de alimentación, también avanzó en conocimientos, hasta formar una cultura en común, con un número mayor de personas que los llevaron a formar un sistema más complejo de organización. Entonces, necesitaron  elegir un jefe que debía ser el que tenía más condiciones para dirigirlos  y la sabiduría necesaria. Su mandato dependía de ello, ya que  duraría en ese cargo, todo el tiempo mientras  fuera útil y conservara esas cualidades, de otra manera, sería reemplazado por otro.

Aparece ya, en aquella  sociedad, el derecho del pueblo a la revocatoria y si bien su  mandato era temporal, es decir, no era para siempre, ni hereditario, como después fue la monarquía, la duración del mismo, no tenía un plazo determinado. Hoy el recambio de mandatarios se estimula, porque todos quieren sentarse en el sillón presidencial, aunque sabemos que eso no garantiza aptitud en el gobierno y esto de la revocatoria es a lo que hoy tienen miedo los Poderes mundiales, porque ellos ponen sus  garras en un gobernante obediente y no les conviene que pueda ser revocado antes de tiempo, por el pueblo, en cualquier momento.

Así surge la democracia, como un sistema de organización natural en esas sociedades primitivas, donde todos eran iguales y tenían los mismos derechos para elegir y ser elegidos.  También existía la división del trabajo. Algunos se encargaban  de la defensa, otros tenían otras funciones, las mujeres,  criaban a todos los niños de la comunidad y atendían a los enfermos y heridos, siguiendo en este caso lo aconsejado por los curanderos que luego,  se convirtieron en  hechiceros o brujos, ya que se creía que tenían poderes mágicos para vaticinar el futuro, basados en los astros o en símbolos, algo que era común en esos tiempos.

En la elección del jefe  no se votaba levantando la mano, ni a voz alzada, ni de ninguna otra manera de las que hoy conocemos, sino que resultaba del diálogo y el sentido común, o sea, por consenso espontáneo.
Quien dijo una vez, que la democracia,  como organización política surgió después de la monarquía,  sin dudas, se equivocó.

La solidaridad, el espíritu gregario o  de formar grupos, la igualdad de derechos y esta democracia espontánea, nacieron de nuestro razonamiento humano,  de nuestra lógica, como una necesidad para poder sobrevivir. Esa forma primitiva, estaba guiada por la lógica de un hombre en estado natural sin los vicios que vemos hoy, con ambiciones de riquezas personales, donde “el otro” no importa  y donde  la solidaridad, existe muy poco.

 Las sociedades primitivas, fueron perfectas. De no ser así, el ser humano hubiera desaparecido en ese mundo hostil y adverso. Pero gracias a su lógica innata, pudimos llegar a superpoblar al planeta, tal como se encuentra hoy.

Pero cuando el hombre satisfizo sus necesidades básicas y perdió el miedo a la naturaleza, comienza a pensar en otras cosas, como el trueque de productos con otras tribus y allí comienza el comercio, que a medida que crece, los hombres dedicados a esa actividad, van tomando importancia, dentro de la división del trabajo. Así va a surgir la ambición por la riqueza, como fuente de poder y nace la guerra con otros pueblos, para apoderarse de una tierra más fértil, ampliar sus fronteras, hacer conquistas con sus guerreros, conseguir esclavos para que trabajen por ellos, etc. El hombre, se convierte en lobo del hombre. Y el guerrero, pasa a tener demasiada importancia.

Desde épocas muy remotas hubo Imperios esclavistas y guerreros,  donde la conquista era un modo de saqueo por parte de los Imperios dominantes. Eran algo así como el poder mundial  neoliberal, oligárquico del mundo actual, pero sin las armas poderosas con que cuentan hoy.

Luego la lucha entre clanes, dio como resultado los reinos y posteriormente, la tiranía y la monarquía fueron las formas más conocidas. Había mujeres como Cleopatra, que reinó en Egipto, que aún conserva obras majestuosas como las pirámides, realizadas por esclavos.

SIN EMBARGO en las Monarquías, el poder del rey,  era impenetrable porque no existían los partidos y el pueblo era uno sólo. Hasta que se hizo carne en aquellos que buscaban inmiscuirse para saquear a los países “el divide y reinarás”, y las Monarquías se fueron doblegando ante rebeliones populares, instigadas desde afuera y por intereses que el pueblo desconocía., aunque algunas monarquías  se mantienen hasta hoy, en sistemas mixtos, o sea, para las fotos.

No obstante, hubo Monarcas sabios, que hicieron la grandeza de muchos países europeos. Y caciques indígenas americanos que lucharon por la libertad durante 4 siglos sin rendirse jamás y que debieron sacrificar a 90 millones de hombres y mujeres, en esa lucha por la libertad, para evitar la esclavitud.

La democracia griega que nos quisieron ocultar y borrar del mapa, por temor a que pudiera  pudiera ser imitada en los gobiernos de los países que ellos pretendían dominar. Entonces, directamente, la sacaron de las páginas de la historia política del mundo. Es más, siempre la desprestigiaron usando su nombre en las repúblicas representativas, que nada tenían de democráticas, como las actuales.

La revolución Francesa, especialmente, tuvo ese propósito. Había que destruir a las Monarquías porque en ellas, el pueblo no se podía manipular desde afuera, ni desde adentro, porque el rey era de todos, no de un sector y su mandato era vitalicio y hereditario. Nadie podía influenciar sobre él, desde otros países, como sucede hoy, con las repúblicas representativas que se disfrazaron de falsas democracias, todas con Constituciones copiadas que provenías de una matriz oligárquica.

Hoy el poder forma una pirámide, donde en la parte superior está el gobierno elegido y en la base está el pueblo y entre ambos están los tres poderes representantes, pero no del pueblo, sino de los partidos. Lo que hay es una “partidocracia” donde a los ciudadanos se los usa para que voten, pero luego, no se los tiene en cuenta para nada. Y esto es así, desde que se dijo que el pueblo “no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes”, pero los candidatos provienen de una elección realizada por un partido político, no por el pueblo, que por supuesto, no decide nada, ni elige a los candidatos ni siquiera para una interna, porque son los partidos quienes determinan entre  quienes se debe elegir. Pero se le hace creer al ciudadano, que decide cuando vota y ese es “el circo” que realizan a la vista de todos, sin que nadie se dé cuenta.  Entonces, entre los tres poderes y el pueblo, están los partidos que son los que realmente deciden y se entregan al poder mundial, salvo honrosas excepciones, como Venezuela, Cuba, Siria, entre otros, que no llegan a una docena. Cabe señalar que también hubo algunos buenos gobernantes en repúblicas representativas, pero no por eso se transforman en democracias participativas, con poderes de decisión popular, como en la Atenas de hace 2500 años y que la llevó a la gloria por 400 años. Es hora de que volvamos a ser un  pueblo unido y único, sin partidos políticos y con una nueva Constitución donde se adopte la revocatoria y se le quite al poder ejecutivo el derecho al veto y a decretar, ya que sólo ejecutará lo que el pueblo decida en asambleas legislativas con voto secreto. Hay muchas formas, para lograr la participación popular.


normaef10@hotmail.com

El caso de Venezuela y el objetivo del pueblo Soberano

Por Homar Garcés:

En el mes de febrero de 1922, Alexandra Kollontai, se planteó la siguiente interrogante: “¿Es posible realizar, construir la economía comunista a través de personas que pertenecen a una clase extraña, impregnados por la rutina del pasado? Si razonamos como marxistas y como científicos, contestaremos categóricamente que no, que no es posible. Imaginarse que unos «especialistas», unos técnicos, unos expertos de organización de la industria capitalista, serán capaces de liberarse de golpe de sus métodos y sus puntos de vista, estando aún imbuidos por las ideas recibidas en su educación, adaptadas al sistema capitalista cuando ellos lo servían, y de contribuir a levantar el nuevo aparato económico comunista -porque realmente de lo que se trata es de descubrir esas nuevas formas de producción y de organización del trabajo, esos nuevos estímulos al trabajo-, pensar así significa olvidarse de la verdad, confirmada por la experiencia mundial, de que un sistema económico no puede ser cambiado por unos individuos determinados, sino por las necesidades profundas de toda una clase".



Para muchos economistas (instruidos en las diversas universidades y centros académicos existentes, como es notorio, según los intereses y la lógica capitalistas) nada que esté fuera de los cánones o dogmas del capitalismo tiene perspectivas racionales de eficiencia y funcionamiento, por lo que cabría esperar como un acontecimiento inevitable (y hasta preferiblemente) que la economía de los países del mundo se transnacional ice, insertándola en el sistema capitalista global, con todo lo que ello implicaría de negativo en materia de soberanía e inclusión social. Cuestión que, de concretarse, supondrá la instalación de una estructura económico-social carente de derechos democráticos extensivos a todo el conjunto de la población, siendo éstos reservados para goce exclusivo de las minorías dominantes. Ello será factible, además, si ocurre inevitablemente la derrota de los sectores populares en su lucha por lograr una autodeterminación que se exprese, en un primer plano, en lo político y, en otro, en lo económico.

En el caso particular de Venezuela, el endeudamiento creciente del gobierno, los compromisos de la deuda externa (incluyendo la correspondiente a PDVSA), la fuga cotidiana de capitales y los exiguos resultados obtenidos con el control de cambios -a todo lo cual habrá que agregar la caída y la lenta recuperación de los precios del petróleo y el paquete de medidas sancionatorias decretadas por el gobierno de Donald Trump, con el deliberado propósito de quebrar la economía nacional- sitúan a Venezuela ante la exigencia y la pertinencia de un programa económico coherente.

Desde diversos puntos de vista, el marco político y económico que rige a Venezuela resulta contradictorio. Tanto en los métodos como en el discurso aplicados. Ambos son resultado de concepciones prácticamente deterministas que parten de diagnósticos que esquivan, la mayoría de las veces, las características que le son especialmente particulares a la realidad venezolana. Esto ha impulsado a varios expertos, incluidos los del gobierno, a recomendar la adopción de medidas que reproducen la lógica del capitalismo, como fórmula para afrontar y derrotar el sabotaje económico del cual es víctima, ya no -como algunos piensan- Nicolás Maduro y la cúpula gobernante, sino la población venezolana en general. Frente a ello, sin embargo, habrá que oponer la opción de un poder popular soberano, orientado básicamente a la conformación real de un autogobierno, pero éste no surgirá (como muchos todavía lo creen) de un triunfo electoral.

El mismo tiene que auto-organizarse desde abajo como expresión genuina de la democracia participativa y protagónica. No se trataría, por consiguiente, trazarse como máxima meta la sustitución simple de un gobierno por otro. Bajo este parámetro -como lo señala el filósofo y psicoanalista greco-francés Cornelius Castoriadis- la democracia sería “el autogobierno, la auto institución, es decir, el hecho de que la sociedad se auto organiza para cambiar sus instituciones cuando lo juzga necesario, sin tener necesidad de pasar cada vez por revoluciones. En una verdadera democracia, el trabajo legislativo y el gubernamental pertenecen realmente a la gente implicada, a la gente que le concierne, que lo afecta. Lo que implica, desde este punto de vista, no la supresión del poder, sino la supresión del Estado como aparato burocrático separado de la sociedad”. Éste es, realmente, un objetivo fundamental para que exista un poder popular soberano y se logre una emancipación integral del pueblo, creando nuevos paradigmas sociales, políticos, económicos, culturales y, por qué no, también espirituales.-    

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Maestro Ambulante
¡¡¡Rebelde y Revolucionario Resiliente e Irreductible!!
¡¡¡Hasta la victoria siempre!!!
 ¡¡¡Luchar hasta vencer!!!

mandingarebelde@gmail.com


Hablemos Claro

Por Tony López R.:
Colombia  

El pasado jueves 4 de enero se llevó a cabo en Cartagena de Indias, Colombia, un encuentro entre el presidente Juan Manuel Santos Calderón y su equipo de Gobierno, con la delegación del Consejo Político del Partido Fuerzas Alternativa Revolucionaria  del Común, presidido por Luciano Marín, c/p Iván Márquez, el objetivo analizar el cumplimiento de la implementación de los Acuerdos de Paz, firmados el pasado 24 de noviembre del 2016.



Según declaraciones publica  del presidente Santos Calderón,  los Acuerdos han avanzado más de lo esperado, afirmación refutada por la delegación de las FARC los que demostraron que solo un 18.3 por ciento de ellos han sido cumplimentados y precisamente no los Acuerdos estratégicos y algunos parcialmente como es el caso de los presos políticos.

Hablemos claro, el Gobierno colombiano ha venido manejando con cierta displicencia los Acuerdos  y  no ha sido firme y contundente en defender lo pactado, quedando estos  a merced de los enemigos de la paz en el Congreso y en la Corte Constitucional,  cuya animadversión política se hacen cada vez más ostensible, al  igual que el desempeño de la Fiscalía General de la República cuyas acciones en contra del Acuerdo de Paz y de la Justicia Especial de Paz,  (JEP).

Ha sido  el Fiscal General Néstor Humberto Martínez, quien influyo en el Congreso durante el debate sobre Justicia Especial de Paz, y consiguió una buen parte de las modificaciones de la JEP en beneficio de los sectores vinculados al paramilitarismo, de los grandes terratenientes financiadores de esas bandas criminales y de los sectores militares implicados en crímenes de guerra, mientras que se exime a una de las partes y se enjuiciará  a los miembros de la insurgencia.

Es en ese sentido que el nuevo Partido  Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, FARC,  ha planteado en Cartagena “que  se puede aún salvar lo fundamental de la Ley Estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz. La JEP debe mantenerse como jurisdicción para todos los actores del conflicto, sin diferencias odiosas ni rangos de clases, porque esta nunca fue concebida exclusivamente para enjuiciar a las FARC. No se puede vulnerar el principio de igualdad de las partes. El sistema Integral fue creado para examinar las responsabilidades de todos los actores en el conflicto. Teniendo en cuenta que solamente la verdad puede sanar las profundas heridas ocasionadas por el conflicto, debe ser una obligación para todos ofrecerla de manera amplia y suficiente”.

No hay que olvidar que  el pasado mes de septiembre de visita de trabajo en Colombia la Fiscal de la Corte Penal Internacional Fatou Bensouda se fue muy descontenta de la reunión con el Fiscal General de la República al declarar públicamente que “le habían solicitado pruebas al Fiscal que demostraran investigaciones serias y contundentes contra los militares acusados de permitir falsos-positivos y no obtuvo ningún compromiso a su solicitud” dichas declaraciones a la prensa colombiana e internacional  se produjeron a la salida de su reunión con el  Fiscal General de la República de Colombia.

Según se conoce públicamente la Fiscalía ha impedido la puesta en marcha de la Unidad Espacial de Investigación de crímenes del paramilitarismo contemplada en el numeral 74 de la JEP. Para ello, ha bloqueado las necesarias reformas constitucionales para que esta unidad pudiera funcionar con autonomía dentro de la Fiscalía General de la Nación. Aunque el Fiscal manifestó que estaba de acuerdo con que, para garantizar la autonomía de la Unidad Especial, eran necesarias reformas constitucionales, terminó bloqueando su realización.

En resumen la paz en Colombia está en una crítica situación y  tanto la mayoría parlamentaria en el  Congreso Nacional, la Corte Constitucional y la Fiscalía General de la República, dos de los Poderes del Estado en Colombia, más la laxitud y la burocracia en el Gobierno ha conspirado para que varios de los Acuerdos Estratégicos no se hayan podido implementar y algunos se han hundido en los debates parlamentarios, precisamente por los sectores que siempre han sido enemigos de la paz y que se benefician con la guerra, a costa de la sangre del pueblo.

Es así como la Reforma Política, la Reforma Rural Integral,  el tema de la sustitución  de cultivo ilícitos, las Circunscripciones Territoriales Especiales de paz, la continuidad de centenares de presos políticos pertenecientes a las FARC en las cárceles de Colombia, la falta de financiamiento para proyectos productivos y  la lamentable y luctuosa criminalidad contra líderes comunales y ex guerrilleros de las FARC, que ya llegan a la increíble cifra de  más de 180 víctimas producidas por agentes del Estado y paramilitares, según denuncian defensores de derechos humanos y agrupaciones sociales, pueden hacer fracasar un proceso, solo por mezquinas ambiciones de una oligarquía que habla de una democracia que no practica y lo que es peor, que se convierte en aliadas de sectores delincuenciales y criminales de guerra.

Nada ha parado a estos sectores, ni el apoyo unánime del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que el pasado 30 de noviembre hizo público un comunicado que especifica que el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la construcción Estable y Duradera, es un documento oficial del Consejo de Seguridad de la ONU.
Dios salve a Colombia.

(*)  Periodista, politólogo y analista internacional.
La Habana,  5 de enero de 2018.  Especial para el diario Por Esto, Mérida, México
jorgarcia726@gmail.com



Los genios perdidos

Por Carolina Vásquez Araya:

Para ver brotar talentos como el de Yahaira Tubac es necesario cambiarlo todo.

La elección del presidente del organismo legislativo es un ejemplo ilustrativo de cómo en Guatemala no se premian el talento, la experiencia, la capacidad y la ética sino el poder del dinero. Claro como el agua. Al otro extremo está esa población obligada a buscar sus propias respuestas para salir del abandono y la miseria a la cual la condena un sistema depredador e injusto. 

Por allí, en la lejanía institucional de la Guatemala profunda –como gustaba decir alguien que ya olvidé- apareció esta niña prodigio, la pianista de 7 años Yahaira Tubac quien interpreta con una precisión asombrosa obras de Mozart y Beethoven. Yahaira fue gestada y criada con amor y educada con una sensibilidad excepcional a pesar de haber llegado a una familia de escasos recursos, alejada de los centros en donde se cuecen los privilegios. Es la prueba viva de cuán fácilmente perdemos la ruta del desarrollo cuando prevalecen, en las altas esferas, la negligencia y la ignorancia. Pero también retrata cómo un mínimo acceso a las artes universales puede transformar la vida y el destino de un ser humano, a cualquier edad.

Esas altas esferas, no por altas calificadas ni capaces, deciden el destino de la niñez de este país marcado por las carencias. Desde los despachos oficiales se recortan y reparten los dineros pertenecientes a la población. Se decide, por ejemplo, cuáles asignaturas formarán parte del pensum escolar y a cuáles condenarán a la pobreza. Estas políticas educativas, sin embargo, han sido la marca de identidad desde hace mucho y se reflejan no solo en la infraestructura miserable de las escuelas a nivel nacional, también en el desprecio por la cultura y el arte expresado de todas las maneras posibles por las clases política y económica.

Las razones sobran: las nuevas generaciones ya vienen con un código de barras en el ombligo destinadas, no a sobresalir en el mundo gracias a sus distintos talentos, sino a servir a las clases dominantes como mano de obra barata, muy barata, no vaya a ser que el país pierda competitividad. Y las niñas, niños y adolescentes pasan por un rasero castrador de genios, emparejador hacia abajo para evitar la terrible amenaza de los liderazgos comunitarios. Eso, considerado una especie de política pública pergeñada en alguna oficina ministerial, y no necesariamente con una visión de futuro, sino con una instrucción de más arriba para no perder la perspectiva de la línea trazada por los centros de poder económico.

¿Cuántas Yahairas podría tener Guatemala si desde mucho antes de nacer ya tuvieran un lugar protegido y enriquecedor en el cual crecer y desarrollarse? ¿Es que acaso somos tan escépticos que dudamos hasta de la posibilidad de ver surgir decenas de niños prodigio llenos de potencial? Triste cosa es una sociedad que no crea en sí misma hasta el punto de aceptar los tijeretazos oficiales a la educación de sus descendientes, quizá creyendo en las buenas intenciones de sus gobernantes. Más triste aún es resignarse a la respuesta obligatoria -“no hay presupuesto”- a sabiendas de su falsedad.

A la niñez se le ha negado todo y las consecuencias son devastadoras: reducción de la talla y el peso, desnutrición crónica, pérdida de capacidades intelectuales, muerte temprana y alta vulnerabilidad a enfermedades prevenibles. Por encima de ese castigo, la violencia física, sexual y psicológica a la cual los enfrenta un sistema inclemente con la población más pobre, condenándola a luchar desde cualquier trinchera para sobrevivir.

Como Yahaira, también la cantante kaqchiquel Sara Curruchich demuestra cuán posible es vencer las barreras para proyectarse al mundo como un ejemplo de talento y cultura, a pesar de los pesares.

Los obstáculos al surgimiento de talentos excepcionales tienen origen en políticas discriminatorias y racistas.


elquintopatio@gmail.com

El enemigo del Petro es el analfabetismo petrolero

Por Humberto Trompiz Valles

La Revolución Bolivariana viene siendo sometida a un asfixiante cerco financiero por la internacional del capital, una vez que sus tanques pensantes descubrieron la imposibilidad de darle solución de continuidad a este proyecto político por la vía de la intervención militar. La llamada guerra de cuarta generación está en pleno desarrollo en el territorio venezolano, sometiendo a la población a situaciones límites de hambre y desesperación que pudieran reeditar un segundo “caracazo”. 


Lo que aprendió el imperialismo de su derrota en Vietnam,  nos lo está aplicando con la aviesa intención de extirpar este hermoso proceso de cambio epocal. No haber previsto que el imperio iba a utilizar este arsenal financiero de guerra es uno de los débitos políticos de nuestra revolución, sobre todo si tenemos en cuenta lo sucedido con Hussein y con Gadafi.

El presidente Maduro encontrándose contra las cuerdas por las razones señaladas, ha sacado del sombrero un  as monetario que amenaza con terminar de enterrar la hegemonía del dólar norteamericano. Frente al Petro, los políticos e intelectuales orgánicos del capital, han desatado una feroz campaña de descredito, pues, están conscientes de la potencialidad polltico-economica de la cripto moneda venezolana. El reinado del petrodólar,  apuntalado por el petróleo de Arabia Saudita, se acerca a su fin, triturado por las tenazas del Petro-yuan, del Petro-rublo y del Petro criollo. Con esta moneda, Maduro ha continuado con la triunfante geopolítica petrolera que inauguró en tiempos de la Segunda Guerra Mundial el general Isaías Medina Angarita y que el Comandante Chávez la catapultó a las estrellas. Obviamente, este jalón monetario no hubiera sido posible sin la emergencia de los BRICS y sin el peso del petróleo venezolano en la economía planetaria.

Ahora bien, la defensa del Petro en el ámbito nacional va a depender fundamentalmente de la masificación de la economía política petrolera entre el ciudadano de a pie, específicamente, entre la juventud, pues, nuestros muchachos son unos verdaderos verdugos en el manejo cibernético de las criptomonedas; por consiguiente, si a esta muchachada le damos conocimientos de economía petrolera, el mandado estará hecho. No debemos perder de vista que el desconocimiento popular de la cuestión petrolera es una de las raíces de la actual polarización política que sufre el país. Aun más peligrosa,  a contracorriente del Petro, está surgiendo una peligrosa tendencia ideopolitico que intenta satanizar a todos aquellos intelectuales y políticos que bien luchando a brazo partido por la defensa de la soberanía de los recursos naturales (defensa de la renta petrolera). La llamada economía pos-rentista pudiera ser la puerta de entrada a una reedición del neoliberalismo petrolero en los linderos nacionales, cuyo caballo de Troya tiene los ojos oblicuos del  capital chino.

El presidente Maduro llamado a defender el credo de la soberanía territorial venezolana legado por nuestros ancestros y especialmente, por el pensamiento nacional-revolucionario del Comandante Chávez, debe impulsar una agresiva campaña de alfabetización petrolera como expediente ágil para posicionar al  Petro dentro del concierto mundial de las criptomonedas.  La supervivencia del pueblo de Bolívar así lo exige.
+Chávez es defensa de la plena soberanía territorial
+Chávez es defensa a ultranza de la renta petrolera
+Chávez es la defensa de la propiedad nacional estatal del petróleo
htrompizvalles@gmail.com


miércoles, 17 de enero de 2018

Un nuevo año 2018 bajo la presión de EEUU

Por Diego Olivera Evia:

Luego de unas vacaciones necesarias, retomamos nuestros boletines de Barómetro Internacional, vuelven a la normalidad de los jueves y lunes para llevar a nuestros usuarios, compañeros y camaradas, un espacio para la información, el debate crítico y la búsqueda de la unidad latinoamericana, en las posturas humanistas, en la construcción de los movimientos populares, ante el imperio estadounidense, como las oligarquías de nuestro continente, que de manera sumisa y entreguista explotan a los obreros, trabajadores, campesinos, a los pueblos originarios, solo la unidad de los pueblos, puede abrir un camino para nuestro continente.



Los avances y políticas del gobierno del presidente bipolar Donald Trump, ha marcado una nueva era de violencia mundial, la realidad de crear y fortalecer el concepto de un mundo unipolar, que pretende controlar a las naciones a través de un estado gendarme, que ha concebido a las naciones como apéndices, de la construcción de los objetivos de una nación estadounidense.

Tratando de ampliar un modelo hegemónico, creando un modelo racista en su visión de la supremacía blanca, agrediendo a la ONU y las decisiones de la misma, amenazando a los estados europeos, como imponiendo sus decisiones a los estados tercermundistas y las derechas latinoamericanas enquistadas en el poder, de ajustes neoliberales, con reformas criminales de despidos a miles de trabajadores y empleados públicos, con propuestas de reformas laborales, que violan los acuerdos internacionales de la jornadas de 8 hora, ampliándolas a más de 10 horas y  aumentando las jubilaciones a los adultos mayores a más de 65 a la mujeres y 70 a los hombres, para no pagar jubilaciones y recortar estos beneficios. 

Estas son algunas nuevas realidades de nuestro mundo global, las guerras como parte del esquema de dominación, son parte de las propuestas militaristas del Pentágono, a través del Complejo Militar Industrial (CMI), que se ha convertido en el principal ingreso de EEUU, con la venta de armas, tecnología militar, la cuales son vendidas como mercancía, por Trump como si vendiera habitaciones en su hoteles, todo se refiere a negocios, pero en el fondo solo son maquinarias de muerte y exterminio, los errores del magnate ha creado una crisis a nivel global, tanto contra Rusia, China, la criticas a la OTAN, las agresiones a naciones y el racismo en el discurso del presidente EEUU, puede llevar a su propia nación a una nueva crisis económica, como lo señalar algunos senadores estadounidenses, una fractura como se dio en la URSS.

América Latina bajo la egida gringa
Nos pareció importante hacer una reseña de nuestro continente, tal vez de manera sencilla, ya que este trabajo es el primero del año, pero luego de andar por Panamá,  unos días, llegar a Paraguay, una pasada en bus por la argentina y llegar a  Uruguay, nos encontramos con un modelo capitalista y neoliberal, donde los avances de las trasnacionales y el crecimiento de Monsanto, empresa que usa agro tóxicos y semillas transgénicas, para crear árboles para las papeleras de Argentina y Uruguay, como las soya y verduras mortales para el ser humano, ríos contaminados y tierras destrozadas, que de color negro o rojas, ahora son amarillas sin vida por muchas décadas, ante la voracidad de las multinacionales.

También hemos percibido y confirmado que un nuevo Plan Cóndor, se ha posesionado en el Sur de América, hoy desarrollado por las Oligarquías de Argentina con Mauricio Macri, que a plomo y muerte, contra las marchas de trabajadores, de la lucha de las mujeres de los feminicidios, son disueltas con violencia, de la misma manera en el Brasil de Temer, con soldados y policías agreden a los manifestantes, Perú o Paraguay no escapan a la violencia, hoy no son dictaduras formales, son la implantación de golpes palaciegos, de Congresos con potestades de sacar a presidentes, poniendo nuevos personajes a cargo del neoliberalismo, como modelo de un falso desarrollo, que lleva a la mayorías a la miseria, el desempleo, la violencia social.

La próxima semana ampliaremos más realidades del sur y de un Mercosur, que vendió los principios de una propuesta alternativa, a un mecanismo al servicio de las elites y Oligarquías, arrastrándose a Trump, con lo manifestara en inmoral presidente del Perú, al calificar ante el magnate que estos presidente son perritos, que en realidad son arrastrados y anti patria. Estamos ante una nueva realidad y habrá que analizar y caminar mucho en la propuestas de mecanismos de lucha, de entender que el progresismo no pude crear una plataforma de desarrollo, que no se desarrollaron valores de conciencia y organización, creando en estas naciones la incertidumbre del fracaso de un modelo de desarrollo, que no logro una propuesta a largo plazo.


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